Sí, estoy cabreada, muy cabreada, porque me parece de muy mal gusto lo que le está haciendo ElMundo a Leire Pajín, enmascarando la ridiculización de una persona, por ser una mujer joven, de “periodismo de investigación”.
Todo comenzó a principios de semana con una foto en bikini de la Ministra. Por supuesto, la noticia era que estaba de vacaciones, dónde y el análisis de cómo le sentaba esta prenda a Pajín. Hoy ElMundo va más allá e intenta hacer ver que una mujer que tiene un peso X no puede ser la que realice política en contra de la obesidad.
El juego de ElMundo me parece peligroso por varios motivos:
1.- En el periodismo no todo vale y no todo se puede amparar en la libertad de expresión y de información.
Desde anoche en Twitter hay un hashtag que espero que tenga eco en las redes sociales y en los medios más tradicionales, que últimamente se fijan mucho en estas cosas.
2.- Estos mensajes son peligrosos para la salud porque nos hace más esclavos de nuestro físico.
PedroJ nos viene a decir que Leire está gorda y no está saludable y eso no es así.
Da la sensación que para ser una persona pública debes cuidarte hasta el exceso por si te pillan en un momento privado. Supongo que para PedroJ será más saludable una mujer esquelética, que una mujer que tenga curvas, por eso decide hoy pasarle el PhotoShop, para decirnos a todas y todos, oye, que también va para los chicos, que nada de unos kilos de más, debemos ser seres perfectos.
El lunes me hacia varias preguntas y surgia un debate con @andrespuentes, al que le emplacé a este blog.
Sobre aquél intercambio de tuits quería puntualizar varias cosas:
- Es una alegría que haya hombres y mujeres cuyas relaciones se basan en la igualdad, pero no podemos pensar que eso es lo normal, ya que los datos dicen otra cosa.
- Está claro, como dice Albert Medrán hoy, que a Leire le quieren quitar su credibilidad a base de la ridiculización, no con argumentos políticos. El lunes, Andrés me decía que no era así, pero creo que queda demostrado a la vista del artículo de hoy ElMundo.
- No es cierto que se valore igual a un hombre, Ministro o no, en bañador que a una mujer. Si pillan en un momento de descuido a George Clooney se piensa que “en cualquier circunstancia está bien”. Si se pilla, por ejemplo, a la Princesa Letizia en bikini, analizamos su cuerpo y la prenda o prendas que lleve puestas.
Y me parece que no reconocer estas cosas es faltar a la verdad y no ser realista. Basarse en que tu circulo más cercano esto no pasa, no quiere decir que otras mujeres hayamos vivido alguna vez en nuestra vida la discriminación por nuestro género.
