Sí, sí, estamos en agosto… Ese mes tranquilo en lo político, en los que los telediarios vemos las mismas anécdotas cada año, las series repetidas en la tele, los diarios con menos contenido, los programas de radio más frescos, los Reyes en Palma, la vida de Marbella, el famoseo poniéndose moreno, los chiringuitos, el tinto de verano, los espetos… pero algo ha pasado en este caluroso agosto y de continuadas alertas de calor: las Elecciones Municipales están cerca.
Sí, llegan las Elecciones y cómo no puede ser de otra forma, en los Partidos comienzan a tomar posiciones aquellos que están interesado en ser Candidatos de sus formaciones políticas.
El PP lleva meses haciendo presentaciones de sus Candidatos y Candidatas por toda Andalucía, de hecho, he perdido la cuenta las veces que ha venido a Córdoba el señor Arenas a hablarnos de sus Candidatos andaluces, bueno, incluso, Rajoy está mucho por aquí pero el PSOE, vamos, los militantes del PSOE lo hacemos mejor.
Nuestros procesos son distintos a los del PP, muy distintos.
Antes de irnos de vacaciones en el Comité Federal se aprobó el calendario para la elección de Candidatos por parte de la Organización, con algunas diferencias en algunas Federaciones como Andalucía.
Desde antes que se aprobase ya había comenzado el ruido, el más mediático el de Madrid, con el Secretario General de la Federación Socialista Madrileña a la cabeza, Tomás Gómez, aunque no está siendo el único lugar dónde se están usando los medios para hacer fuerza ante el Partido.
Aquí en Córdoba ha pasado otro caso.
Hace unos días un periódico cordobés lanzó en su web una encuesta para que sus lectores opinasen quién debía ser el Candidato Socialista a la Alcaldía de Córdoba.
Entre cuatro opciones, había una que iba ganando claramente, cosa que se pretendía que fuera un aviso para el Partido.
Lo curioso fue cuando comenzamos a votar por otras opciones y observamos que la cocina de la encuesta no era todo lo transparente que debe ser. Y mientras, había mucho ruido por la militancia para votar a uno u a otro, la encuesta electrónica, hacía que dos de las opciones se acercasen más, demostrando que el valor de las encuestas, en algunas ocasiones, debe de ser cogido con pinzas.
El caso de Córdoba Capital no es muy diferente del que está pasando en otros lugares de España y la verdad, como militante Socialista creo que estamos quitándole valía a la voz de los militantes y los órganos que nos hemos dado para elegir a los Candidatos y Candidatas.
Sí, estamos en agosto, ese mes tranquilo, en el que muchos militantes ya están en clave de Elecciones, así que los espetos en los chiringuitos quizás no tengan el mismo sabor que otros años.

