Diputadas y madres

Que poco se ha hablado de esta noticia…

En estos momentos en el que los y las políticas estamos tan mal vistos quizá, lo que hoy comento en el blog, suponga un aumento de las críticas sin argumentos o fundadas en las malas prácticas de unos pocos, pero creo que se ha conseguido un importante logro:

El pleno del Congreso ha aprobado hoy por unanimidad y en lectura única la reforma del reglamento de la Cámara que permitirá votar de forma telemática a los diputados ausentes por embarazo, permiso de maternidad o paternidad o enfermedad grave.

¿Qué supone ésto? Pues, por concretar con dos ejemplos, lo siguiente:

  • Durante los tres años que he estado en el Senado, he visto a compañeros con enfermedades muy graves, hospitalizados y cuyo voto se perdía y parecía que irresponsablemente no ejercía su obligación, pero no era así, lo que ocurría es que, simplemente, padecía una enfermedad grave que le impedía ejercitar cualquier labor.
  • Hoy en día, las mujeres, las parejas, programan sus embarazos y el momento para tener hijos. Ésto, entre otras cosas, viene condicionado por el momento económico del padre y la madre o en el caso de las mujeres políticas, del momento político en el que nos encontremos. Me explico. Una mujer que quiera quedarse embaraza mientras que esté en el Senado o en el Congreso tiene que tener en cuenta que, antes de que se aprobara la modificación en el Congreso (esta modificación no tiene porqué afectar al Senado), no podía tener ni un embarazo de riesgo ni un parto complicado, porque si era así, y se tenía que quedar en reposo u hospitalizada, su voto se perdía.

En ambos casos, por fuerza mayor, se perdía un voto que había sido dado por la ciudadanía en las urnas y lo que se asegura, con la modificación del reglamento del Congreso, es que “te puedes poner malo”, “te puedes quedar embarazada”, sin la preocupación de que por cualquier motivo sobrevenido por la enfermedad o el embarazo, no se pueda votar.

Otra cuestión importante, es la que comenta Carmen Montón en su blog y de la que he cogido el título de este post:

Con ello estamos favoreciendo la participación, el acceso y permanencia de las mujeres como representantes de la ciudadanía sin que se nos penalice por nuestra maternidad. Estamos modificando el reglamento con una mirada feminista, para eliminar las rémoras que existían de cuando las mujeres estaban ausentes de la Cámara.

Este argumento generará críticas y, con toda probabilidad, será de hombres, muchos de los cuales justifican la normalidad de que las mujeres no puedan acceder a los mismos puestos que ellos porque son las que paren.

Nota: el Parlamento de Andalucía ya aprobó, en 2009, el voto telemático para las embarazas.