Hay ocasiones en que las administraciones hacen una labor importante en su apertura, lo que se conoce como Open Goverment o Gobierno Abierto, pero no tienen la suficiente repercusión.
Hoy quiero dejaros el vídeo en el que María Jesús Montero, Consejera de Salud de la Junta de Andalucía, presenta el proyecto de Ley de Salud Pública. Un proyecto de Ley que ha contado con un blog en el que se han recogido las opiniones de todas aquellas personas que han querido realizar aportaciones y cuya tramitación está siendo muy transparente y participada.
Este fin de semana, el PSOE de Andalucía, ha celebrado en Málaga su Convención Municipal
y en el espacio que podéis ver en la foto, se han desarrollado microponencias o desconferencias sobre distintos temas, entre ellos, en la que participé, sobre Open Goverment.
Mucho se habla de Gobierno Abierto, de que la administración debe de modernizarse pero muy poca gente (creo yo) sabe lo que es. Según Javier Llinares:
Open Government (oGov) es la forma de relacionarse entre la Administración Pública y los ciudadanos, que se caracteriza por el establecimiento de canales de comunicación y contacto directo entre ellos.
Una oGov es aquella que entabla una constante conversación con los ciudadanos con el fin de oír lo que ellos dicen y solicitan, que toma decisiones basadas en sus necesidades y preferencias, que facilita la colaboración de los ciudadanos y funcionarios en el desarrollo de los servicios que presta y que comunica todo lo que decide y hace de forma abierta y transparente.
En el blog #oGov, nos dice que para llegar a que una Administración Pública sea una administración abierta, es necesario que se produzcan una serie de cambios en diversos ámbitos:
- Cultural: Es imprescindible entender cual es el objetivo de la Administración y de todos los que trabajan en ella. El verdadero objetivo de la Administración es servir a los ciudadanos y el ciudadano debe estar en el centro de la gestión. Conseguir esto en la Administración Pública significa una revolución cultural en la forma de hacer las cosas y en las actitudes de los trabajadores de lo público.
- Procesos: Los procesos en la Administración Pública no han sido diseñados para servir a los ciudadanos y por lo tanto deben reingeniarse todos los procesos para conseguir que así sea. Si los procedimientos no son cómodos para el ciudadano o no le ayudan en nada, hay que eliminarlos o cambiarlos.
- Organización: Las organizaciones públicas están diseñadas bajo modelos jerárquicos que nada tienen que ver con la eficiencia. Es imprescindible reorganizar las administraciones, las plantillas y la definición de los puestos de trabajo para poder actuar bajo un modelo en red, orientado a proyectos y a la consecución de resultados.
- Formas de relación: Del mostrador a la mesa redonda, del correo certificado a la comunicación on-line, de la obligación a la presencia física a las facilidades de relación, etc.
Quizá me equivoque, pero me da la sensación de que mucha gente cuando escucha hablar sobre oGov y modernización de la administración, se va por la parte tecnológica, de redes sociales, blogs, webs, etc… y no solo es ésto, hay una parte fundamental: la humana.
Cuando se comienza un proyecto de apertura de la administración es fundamental contar con todas las personas que van a estar implicados en él, es decir, de nada vale que hagamos nuestra administración más moderna tecnologicamente sino formamos e informamos primero a aquellos que van a poner en marcha el proyecto. Paralelamente, después de una formación básica, debe de iniciarse un estudio profundo y un cambio en los procedimientos y los procesos de la administración, además, de ir construyendo una “apertura interna”, es decir, cambios en los modelos de comunicación y de relación.
En la desconferencia sobre #oGov, hablé de lo que supone Consumo Responde en este sentido.
Consumo Responde es un servicio ciudadano importante, pero detrás hay un importante trabajo de muchas personas que están haciendo un gran esfuerzo para cambiar y como decía, no solo su manera de trabajar, sino en su forma de ver la administración.
Los cambios son difíciles de asimilar y no todas las personas los afrontan igual, por lo que el esfuerzo que hay que hacer en este sentido, desde mi punto de vista, es mucho mayor que el que se tiene que hacer de implantación tecnológica.
El oGov aporta algo muy importante que va más allá de poner, más aún, la administración al servicio del ciudadano. El open goverment aporta formación y capacitación a las personas en otros ámbitos y hace que fluya más y mejor la información dentro y fuera de la administración.
En mi opinión, tener un iPad o un iPhone, te puede suponer moderno/a, pero no supone que quieras darle un cariz aperturista a tu centro de trabajo y al trabajo que se realiza. El open goverment, también, es una aptitud ante las personas que trabajan con uno y por supuesto, aquellas que nos van a mirar.
¿Quieres saber más sobre Open Goverment?
Nota:
Gracias al PSOE de Andalucía, a Miguel Ángel Vázquez y a Ricardo Domínguez, por llamarme para participar en la desconferencia con Juan Espadas y Juanfra Delgado
El usuario se conecta a la Red y comienza sus tareas cotidianas. Escribe la presentación de su nuevo proyecto laboral en Google Docs, edita las fotografías de su viaje a Nueva York en Picasa y sube un vídeo familiar a YouTube. Luego escucha sus temas favoritos de Franz Ferdinand en Spotify y disfruta de los nuevos episodios de Anatomía de Greyen Seriesyonkis. Además, sube su colección de películas y series a un almacén virtual como Rapidshare o Megaupload para aligerar el disco duro y poder compartirlas.Todo lo ha hecho online, gratis y sin necesidad de descargarse nada en su terminal (Spotify sólo requiere bajar el buscador). Da igual dónde esté: en el trabajo, en casa o en un hotel. Sólo necesita una conexión: en la web se ejecuta y en la web se queda.
Quizá sin saberlo, el usuario está moviéndose en la nube (cloud, en inglés), que es como ya se conoce al territorio virtual formado por todo aquel software y aplicaciones que funcionan desde fuera del ordenador, ya sea fijo, portátil o un teléfono móvil. Están alojados en servidores ubicados en algún lugar indeterminado pero son accesibles desde todas partes. El terminal se convierte así en un simple medio para enchufarse a esa nube de computación.

Por ejemplo, una empresa mediana que necesita un sistema “X” para hacer crecer su negocio tiene dos opciones:
1. La tradicional: contratar a una empresa que le integre el sistema en su empresa, le monte los servidores, haga el desarrollo, testing, mantenimiento, etc.
2. Con Cloud Computing: esta misma empresa accedería a un sistema que:
- Puede implantar en unos tiempos impensables en el “modo tradicional”.
- Al no depender de un equipo de mantenimiento propio, además de ahorrar en costes, solucionará los posibles problemas de la aplicación con mayor rapidez.
- Le permite hacer crecer su empresa, pues puede añadir/quitar módulos, aplicaciones, etc. en función de sus necesidades.
- Le permite acceder a un número casi ilimitado de servidores y sólo pagar por el espacio que use.
- pan>Acceder al sistema desde cualquier ordenador con conexión a Internet.
- Le hace copias de seguridad constantes y fiables (reducen el riesgo de pérdida de datos).En definitiva, para las empresas, el “Cloud computing” representa flexibilidad, ahorro de costes y de problemas. Y como os podéis imaginar afectará a la mayor parte de los departamentos de vuestras empresas.




