Ayer me despertaba con una noticia en ABC cuyo titular rezaba:
En el cuerpo de la noticia, una de las píldoras que se puede leer es:
El Ministerio de Igualdad de Bibiana Aído, a través del Instituto de la Mujer, continúa dilapidado cientos de miles de euros destinados a la «realización de investigaciones relacionadas con estudios feministas, de las mujeres y del género».
<modo ironic on> Claro, es normal, que un “Ministerio inservible” lapide el dinero público y lo haga estudiando la salud sexual y reproductiva de las mujeres, que no deja de ser algo absurdo. <modo ironic off>
Después de leer la noticia, la retuitee y las cosas del Twitter, ABC.es me respondió y me dijo:
La verdad es que un medio conservador hable de “dudosa utilidad” sobre la sexualidad de una mujer no me sorprende pero sí me fastidia, sobre todo, porque esta no es la forma de entender que la sexualidad forma parte de la salud integral de las personas, sea mujer u hombre y que, también, hay que hablar de la salud sexual y reproductiva, sobre todo de la mujer, la cual ha estado y sigue estando silenciada, porque, por norma, el sexo de la mujer sólo tenía (y a veces, tiene) un sólo objetivo, la procreación.



