Hay ocasiones en que las administraciones hacen una labor importante en su apertura, lo que se conoce como Open Goverment o Gobierno Abierto, pero no tienen la suficiente repercusión.
Hoy quiero dejaros el vídeo en el que María Jesús Montero, Consejera de Salud de la Junta de Andalucía, presenta el proyecto de Ley de Salud Pública. Un proyecto de Ley que ha contado con un blog en el que se han recogido las opiniones de todas aquellas personas que han querido realizar aportaciones y cuya tramitación está siendo muy transparente y participada.
Como ya sabéis el lunes 14 presentamos Consumo Responde.
Os hemos contado las utilidades del servicio, pero hay algunas cuestiones que me gustaría destacar:
- El portal está diseñado con software libre y licencias Creative Commons, como vía de favorecer la difusión de la información propia. Es la primera vez, como Consejería de Salud, que usamos este tipo de licencias que ponemos a disposición de quienes la necesiten.
- Hemos hecho un esfuerzo por clarificar la búsqueda de información a través de múltiples vías; bien por buscador libre, por categorías o nube de etiquetas. Se busque por donde se busque, se encuentra el contenido.
- Es una web 2.0, de manera que incorpora la escucha, la participación activa y la transparencia como valores irrenunciables. Se habilitan herramientas para que la ciudadanía vote, comente y opine, sin moderación previa. Y se puede compartir los contenidos en las redes sociales.
- Está en beta permanente, de manera que iremos incorporando cambios y modificaciones conforme evolucionen las necesidades y demandas de la sociedad, lo que será necesario continuamente viendo las dinámicas que nos rodean.

Javier F. Barrera, presentador del acto de presentación de Consumo Responde, Mª Jesús Montero, Consejera de Salud y yo.
- Y supone un escenario de alianzas con las federaciones de asociaciones de consumidores de Andalucía, que nos permitirá ofrecer un asesoramiento más completo porque están disponibles para un segundo nivel de respuesta.
Hoy es día 15 de marzo, Día Mundial de los derechos de las personas consumidoras y usuarias.
John Kennedy, el 15 de marzo de 1962, en el Congreso de Estados Unidos, dijo:
“ser consumidor, por definición nos incluye a todos” y sigue “somos el grupo económico más grande en el mercado, que afecta y es afectado por casi todas las decisiones económicas públicas o privadas … pero es el único grupo importante cuyos puntos de vista a menudo no son escuchados”.
Ayer, en la presentación de Consumo Responde, la Consejera de Salud, Mª Jesús Montero, recordaba estas palabras y decía:
Los consumidores están cambiando y el rol de la ciudadanía va más allá de aquel en el que se pensó cuando se promulgaron las normas. Las dinámicas se modifican vertiginosamente y las redes sociales han entrado con fuerza en el entorno del consumidor.
Por eso, las administraciones y, en general, los agentes del consumo, debemos adaptarnos a las necesidades del nuevo consumidor y de los nuevos hábitos de consumo y por ello, ha nacido Consumo Responde.
Este año, el Día Mundial de los Derechos de las personas consumidoras y usuarias, quedará en el recuerdo de muchas personas que han trabajado para que este servicio nazca (de nuevo gracias a ellas y ellos). Será el año en el que la Consejería de Salud, junto a empresarios, asociaciones de consumidores y usuarios y la FAMP, presentó Consumo Responde.
Pero hoy, en Huelva, vamos a reconocer a instituciones, empresas y personas que se han distinguido en la defensa de los consumidores, así como a trabajos periodísticos y de investigación, en los XI Premios C de Consumo de Andalucía y cómo queremos que participes, aquí podrás ver en streaming la entrega de Premios a partir de las 12.
¡Ah!, recuerda que, también, nos puedes seguir a través de Twitter, Facebook y la web de Consumo Responde
Hoy, después de muchos meses de trabajo, hemos presentado en el Hotel Ayre de Sevilla, Consumo Responde.
Consumo Responde nace como un servicio de información, ayuda, participación en Consumo eficaz, innovador y accesible, que mejora la interacción y colaboración con los agentes de consumo, las asociaciones de consumidores, la empresa y las entidades locales. Pero es más, porque avanza en las políticas de Gobierno abierto, en la e-administración y pretende impulsar la gestión del conocimiento entre los agentes del consumo y la ciudadanía.
Sobre todo, es un servicio absolutamente novedoso porque tiene una accesibilidad multicanal que pone a disposición de la ciudadanía información y posibilidad de interacción a través de un portal www.consumoresponde.es; una línea telefónica (902.21.50.80) y perfiles en las principales redes sociales como Facebook, Twitter o YouTube.
Pero lo mejor es que entres y lo veas tú.
Bienvenid@ a Consumo Responde.
Gracias, gracias y mil gracias a Javier F. Barrera por colaborar con nosotros.
A la gente de IAVANTE, de Salud Responde, a Rosa, Carlos, a las niñas [@IsabelAtencia @LydiaGarzon @embravo79 @airamara @Tatari10 @Ursuliilla @mmadueno76] y Taite a la cabeza, a toda la gente que compone la Dirección General de Consumo (Pablo, Dani, Roberto, gracias!) y a los servicios provinciales, a la CEA, las Federaciones de Consumidores y Usuarios (FACUA, UCA-UCE y Al- Andalus) y la FAMP por su complicidad, a todas y todos los que han hecho posible la presentación de Consumo Responde y, por supuesto, a la Consejera de Salud, Mª Jesús Montero, cuyo impulso ha sido fundamental para que un proyecto tan novedoso haya podido salir a la luz.
Para terminar, gracias a todos vosotros, porque sin vosotros, este proyecto no tiene sentido.
Hace unas semanas asistí a la presentación del Plan de Acciones que va a llevar a cabo la Junta de Andalucía para promocionar la candidatura de Córdoba a la Capitalidad Cultural Europea.
Entre otras acciones, la campaña promocional, se desarrollará en más de 20 países, teniendo espacios propios en algunas de las Ferias de Turismo más relevantes.
La imagen y los vídeos que nos mostraron me parecieron magníficos, pero eché mucho de menos, como me lleva pasando hace tiempo, más activismo en la red en este sentido.
Es cierto, que desde la Oficina de la Capitalidad están potenciando el voluntariado y el activismo offline, pero creo que hay que hacer más ruido en la red e implicar más a la ciudadanía en este sentido, incluso, de fuera de Córdoba.
Que Córdoba sea Capital Cultural de 2016, no es solo cosa de los cordobeses que residen en la capital, es también, de todos aquellos que somos de otros lugares de la provincia e incluso de aquellos y aquellas, que crean que esta ciudad es merecedora de esta distinción y una forma de implicarlos y llegar a ellos es a través de la red. Así que creo que se debe potenciar el ciberactivismo para que se visualice, aún más, que esta Candidatura está también apoyada por una gran masa ciudadana, que entiende el proyecto de Córdoba, Capital Europea de la Cultura 2016, como suyo.
“Y a pesar de que muchas personas puedan pensar que no sirven para nada, la realidad es que dibujan un panorama. Las estadísticas, entre otras cosas, dicen que un 18% más de hombres tienen trabajo, que un 13% gana más dinero que las mujeres y que éstas siguen ocupándose de las labores domésticas en el 80% de los hogares de Andalucía. Estos números expresan la desigualdad como hecho social y actual que hay que cambiar.”
Artículo de Eugenio S. Palomares en ElPais.
Hace aproximadamente un mes, conocíamos que la Junta de Andalucía iba a aprobar un Decreto para la reparación de las mujeres que sufrieron vejaciones durante la Guerra Civil y los primeros años de la dictadura.
Ante esto, los dirigentes del Partido Popular, como siempre, criticaron la medida y aducieron argumentos muy poco consistentes, que pretendían esconder el sufrimiento que pasaron muchas mujeres durante aquellos años y como víctimas silenciadas de conflictos (igual que sigue ocurriendo hoy).
Al hilo de las declaraciones del Partido Popular, Mª José Rodríguez Ramírez, Secretaria de Economía del PSOE de Andalucía, ha escrito un artículo que me ha parecido muy interesante y que os dejo aquí:
Cuesta trabajo entender, una vez más –y son ya tantas–, la reacción de los responsables del PP ante noticias como la que conocíamos hace semanas en relación al Decreto aprobado por la Junta de Andalucía para la reparación de las mujeres que sufrieron vejaciones durante la Guerra Civil y los primeros años de la dictadura.
Una reacción que ha sido coreada por algunos medios conservadores hasta incurrir en la contradicción, lo que demuestra la incomodidad que asalta a la derecha de este país, incapaz de romper amarras con un pasado que les sigue dictando la posición política tras décadas ya de democracia.
Con la misma ligereza y frivolidad con la que acusan al PSOE de estrategia electoralista, dirigida a la (cómo no) compra de votos, sostienen, en cambio, que otras ayudas similares aprobadas anteriormente y destinadas también a víctimas de encarcelamiento y confinamientos en campos de concentración no se están concediendo con la diligencia que es debida y se apoyan incluso para este reproche en algún informe elaborado por el Defensor del Pueblo. Desmontado por falso, por tanto, el objetivo de electoralismo.Desde el mismo sectarismo que dicen que anima al Gobierno andaluz en su iniciativa, afirman, en cambio, que ya no hay mujeres que se vayan a beneficiar de estas ayudas o, en un alarde de autoridad en la materia, llegan incluso a ridiculizar (¿por insuficiente acaso?) una cantidad que no hace falta ser muy avispado para entenderla en su valor simbólico. Todo ello en un intento, tan torpe como revelador, de oponerse a la medida eludiendo los verdaderos motivos de tal rechazo.
Son los mismos que un día después de aprobarse este decreto, votaban en contra de una moción en el Senado que era apoyada por el resto de los grupos de la Cámara y que pedía algo tan obvio, y por ello tan necesario, como la adecuación del Valle de los Caídos a la Ley de la Memoria Histórica. Una actuación que difícilmente pueda ser cuestionada por un demócrata pero que, en cambio, recibió del PP una negativa airada. Quien ejercía de portavoz de lo indefendible tuvo que esforzarse, sin éxito, en ejercicios de equilibrismo que, sin embargo, no le impidieron minimizar el sufrimiento de los presos republicanos que fueron forzados a trabajar en su construcción aludiendo a que “sólo hubo 2.500” y no decenas de miles como apuntan otras cifras.No es ajena a esta burda reacción de quiénes no pueden evitar darse por aludidos y señalados por el pasado, una buena dosis de machismo, ahora con carácter retroactivo, en otros muchos que, negando con sus críticas la pertinencia de esta medida, no hacen sino otorgar una condición de víctimas de segunda categoría a tantas y tantas mujeres que sufrieron un trato degradante que adquiría formas específicas porque la represión se ejercía sobre las mujeres.
Aunque lo más obsceno que se puede hacer ante episodios de nuestra historia como éstos es despacharse con una comparación que, más que eso, es un insulto a la inteligencia, entre aquellas vejaciones impulsadas y amparadas por el régimen franquista y hechos delictivos que se producen en la actualidad y que nada tienen que ver con aquello y que, en cualquier caso, encuentran su respuesta en la ley y en la acción de la justicia en un Estado social y democrático de Derecho.Es por tanto una deuda doble la que se salda con el pasado a través de este Decreto aprobado por el Gobierno andaluz. El fascismo se cebó con la parte más vulnerable del bando republicano y muchas mujeres y sus familias soportaron el rigor del odio más cobarde. Un reconocimiento necesario por justo y porque sólo desde él se podrá avanzar y dejar cerradas y atrás las heridas que el silencio no cura. Así que bienvenida sea esta actuación del Gobierno andaluz, que además nos enseña una parte de la historia de muchas mujeres. Pues para reconocerla, previamente es preciso conocerla.





