Estaba mirando Facebook y me he encontrado con una foto de Anguita y no sé si sabéis que, incluso, hay un hashtag para que Anguita vuelva a la actividad política.
¿Por qué os cuento esto? Porque me joroba que la derecha nos esté vendiendo que ellos son novísimos, auténticos, innovadores, frescos, y la izquierda, por contra, somos rancios y caducos.
La cuestión es que líderes como Carrillo, Anguita, Guerra o González no estaban desaparecidos. Ellos han seguido en activo, sólo que ahora tienen más visibilidad por la época en la que estamos.
Arenas o Rajoy, por poner dos ejemplos, aunque podríamos hablar también, del joven Gallardón, llevan desde los comienzos de la Democracia en este país, que no se nos olvide.
Y no es que eso sea malo. Mantengo que, en estos momentos tan complejos, es necesario experiencia, no sólo en la gestión, sino también de vida, pero me siento insultada, porque intentan hacerme ver que no tengo memoria y que no recuerdo fotos de cuando Rajoy no tenía el pelo oscuro por Grecian2000, sino porque era un chavalín.
Una de las últimas ha ocurrido en la red y es que el Consejero de Sanidad de Aguirre, Juan José Güemes, se ha creado un blog y en éste creó una sección denominada “Diccionario Progresí“.
Esta que les escribe que es andaluza, habla en andaluz, pero, además, soy del PSOE, progresista y según Juan José Güemes las palabras que uso para comunicarme están recogidas en ese Diccionario.
En él podemos ver definiciones como:
Aborto: “Interrupción voluntaria del embarazo por egoismo (sic) o falta de opciones de una niña o mujer. Dicese (sic) también del derecho que les otorgan los socialistos a las mujeres para asesinar a un ser vivo y humano a cambio de votos”.
Gay: “Es un homosexual con estudios que, haciendo uso de sus conocimientos, consigue prebendas políticas y subvenciones del erario público”. Con la anuencia de toda la izquierda”
Bautizo civil: “Suerte de aguadilla a un menor indefenso, en pro del laicismo”.
Feminista: “Dícese del miembro de la izquierda que, a la hora de elaborar un discurso, decide prescindir de los términos genéricos, para perderse en un jardín de diferenciaciones sexuales. Ejemplos: miembros y miembras; juntos y juntas; diputados y diputadas; etc”.
Ante el revuelo, el Consejero Güemes, ha decidido usar el bisturí y ha hecho desaparecer de su blog el Diccionario, que se reía de la izquierda española, con una pobre justificación:
Llevo poco tiempo utilizando este blog y me ha sido imposible eliminar todos los comentarios y todos los enlaces que la gente me ha ido dejando puesto que no lo moderaba con censura previa, en un intento por crear en mi bitácora un punto abierto y libre para la opinión. No obstante, en este diccionario se aclaraba en su cabecera, que las definiciones no eran mías sino de los ciudadanos que participaban en él.
En ningún caso apruebo o legitimo en mi nombre algunas de esas descripciones retrógradas e insultantes que se encontraban en el diccionario de mi blog, que automáticamente he cerrado hasta que sean todas eliminadas.
Una pena …. pero es así.
Vía | Cartier
Esto es una tontería porque si, como bien ella dice, no hay ningún argumento legal siempre podrá twittear o postear después de la celebración de la sesión de dicha Comisión, con apuntes muy re-que-te-bien tomados. Pero aún más, en el Blog de Enrique Dans leo algunos comentarios que dicen que debemos entrar (entiendo que todos los que asistimos a Comisiones o Plenos) a las Comisiones (y supongo que a los Plenos) sin móviles ni ordenadores y que “deben estar a lo que se está tratando allí, cuando salgan ya tendrán tiempo de hacer lo que quieran“.
Pues bien, entre otras se me ocurre esta pregunta: ¿esto es amputar una parte de la Política 2.0?.
Mi modesta opinión de aprendiz de esto del dos-punto-cero, es que sí, porque la interacción en tiempo real con el político, mientras se toman decisiones de calado o se llevan a cabo debates de interés general, se perdería.
Mi caso personal:
Yo mientras que estoy en los Plenos o Comisiones suelo tomar notas (a lo tradicional: con boli y papel, para no “distraerme mucho”) de lo que se dice en la sala, cosa que no quita que twittee o bien, que siga algún hilo en Facebook.
Esto no me hace que pierda atención sobre el tema que se está tratando, al contrario, me hace que esté más atenta para responder a aquell@s que puedan seguir lo que estoy transmitiendo en ese momento.
Por tanto, este tipo de opiniones y la prohibición a Reyes me hace pensar que el miedo a la transparencia y a que los políticos digamos qué hacemos no es por todos muy bien recogido. Da la sensación que algunos prefieren que la vida política sólo se quede para unos pocos, cuando las consecuencias son para muchos.
En fin, Reyes sigue contandonos que pasa y que se dice en la Comisión, quizás algunos descubran que hay cosas que no pueden manipular.
Ayer la kdd del PP -unos de los datos que están resaltando es la cantidad de amigüitos que tiene Mariano en Feisbuc- les sirvió para escenificar normalidad -tensa- en el Partido y hoy en todos los medios de comunicación lo que vemos son los dos besos y los generosos saludos que se trasladaron la Presidenta de la Comunidad y el Alcalde de Madrid.
¿Creen que esto servirá para que pensemos que todo está tranquilo?. Quizás es que no recuerden que a este tipo de teatro nos tienen acostumbrados cada vez que hay una calma tensa en el Partido, tal y como ocurrió antes del Congreso del PP en Valencia.
El sábado pasado los jóvenes del PP se corrieron una juerga ideológica en el congreso de las Nuevas Generaciones madrileñas. Los chicos jugaron a ser más de derechas que sus mayores, y a la juerga se sumaron dos viejos rockeros, José
María Aznar y Esperanza Aguirre, ue son como esos tíos marchosos que de vez en cuando salen de copas con sus sobrinos.(pincha en el texto para seguir leyendo el artículo de Isaac Rosa en Público)

