Hay mucha gente que se cree que por poder comentar en un blog o en una red social sin que se conozca su verdadera indentidad pueden decir lo que quieran.
Insultos o amenazas como las que ha recibido Jessica Fillol son más normales de lo que nos pensamos y lo peor de todo, es que estas personas se escudan en su libertad de expresión para poder decir lo que quieran, aún más, critican el hecho de que no se publiquen este tipo de comentarios.
Hace ya muchos años que sigo el blog de Jessi y, hace un año, por fin, tuve la oportunidad de desvirtualizarla. Es una chica muy inteligente y con un blog político muy muy bueno. Ante las amenazas que ha recibido le muestro todo mi apoyo desde esta humilde casa y pego, tal cual, el post que ha hecho César Calderón mostrando su apoyo a Jessi.
Desafortunadamente no es nada nuevo que algún valiente se esconda tras el anonimato para insultar a un periodista a a un bloguero.
Lo que ya no es tan normal es que amparándose en un anonimato que solo existe en su cabeza, un cabestro entre en tu blog y te amenace físicamente. Esto último es lo que le acaba de pasar a la bloguera catalana y buena amiga Jessica Fillol.
El comentario destila cobardía, odio y violencia: La cobardía de quien no es capaz de avalar sus opiniones con su propio nombre, el odio nazi a quien no piensa como ellos, la violencia contra quienes apoyan opciones políticas diferentes al independentismo radical. Una mezcla explosiva.
Como bien dice Jessica, es terrorismo, un terrorismo cateto y macarril, un terrorismo de tractor aparcado delante de la discoteca, un terrorismo de barretina casposa encajada a rosca, un terrorismo de carajillo, palillo en la boca y camisa con chorreras.
Pero tambien refleja la imbecilidad de quien deja un comentario en un blog que como casi todos, guarda las IP´s de todos los comentarios que se realizan, por lo que a la policía será tremendamente sencillo encontrar al angelito.
Todo mi apoyo, Chesi.


