Si hoy en día quieres ser un activista molón en Twitter:
1. Hazte un perfil y no pongas ni avatar, ni bio. Sí, quédate con el huevo que te pone Twitter, ¿para qué te vas a molestar en cambiar?.
2. Sigue a tus amigos y amigas. Seguro que alguien te puede pasar una lista de personas que estén en Twitter y que te orienten en lo que tienes que decir.
3. ¡No argumentes! ¡Insulta! Es que en 140 caracteres no se puede hacer nada más, ¿verdad?.
En una ocasión soñé que los Reyes Magos me decían que Twitter era converación pero está claro que fue un sueño, porque con los que soñé no eran andaluces.
4. Haz RTs sin sentido. Lo bueno de esconderte tras un huevo y un nombre/nick que no es el tuyo es que puedes decir cualquier barbaridad sin que tu identidad digital se vea perjudicada.
5. (Viene del paso 3) ¡No seas creativo! En un sitio como Twitter lo único que interesa es hacer ruido y que los medios digan que somos modernos, por tanto, no debemos currarnos mensajes que expliquen nuestro posicionamiento.
Todos estos pasos se resumen en uno:
Haremos RTs sobre todas las cosas sin pensar en el contenido que tengan
Pues os diré que esto no es un activista. ¡¡Esto es un troll!!.
Esta figura, en Twitter, no tiene credibilidad y suele ser penalizado por otros usuarios.
Así que si queréis ser activistas en Twitter:
- Cuidad vuestra imagen: avatar, bio,…
- Sigue a usuarios y usuarias que salgan del ámbito con el que estás comprometido.
- Respeta, así te tendrán en cuenta.
- Argumenta. Sí, en 140 caracteres es difícil pero se puede hacer. Practica.
- Piensa sobre los RTs que haces y a quién se lo haces. Un RT no supone que lo compartas pero viraliza el tuit del usuario y formará parte de tu perfil (a no ser que lo borres).
El activismo en la red tiene normas y somos los propios usuarios los que nos debemos de preocupar porque se cumplan, ‘sancionando‘ a aquellos que hacen que la convivencia en la Red sea más complicada.
Tras la bandera de la participación y la libertad de expresión no podemos dejar detrás unas formas básicas de convivencia, porque entonces, ni será participación ni libertad de expresión. Así que, diviértete, participa, conversa, construye, pero no hagas a nadie lo que no te gustaría que te hicieran a ti.










