Hola INAP, soy MOOC

Leo en el blog de César Calderón una crítica dirigida a los organizadores de un curso sobre oGov que está teniendo lugar en la sede del INAP en Madrid.

Suscribo el post de César con respecto a este curso, pero me voy a centrar en la estrategia de formación del INAP y otros Institutos de formación para los empleados públicos.

Me resulta curioso que con momentos como los que estamos viviendo y en un aspecto  fundamental como la formación, no haya variciones significativas en el funcionamiento de este tipo de entidades (seguro que presupuestariamente sí las hay).
Las acciones de formación de estos institutos van dirigidas a grupos de algo más de 20 – 25 personas. La oferta de cursos son casi siempre los mismos y la fórmula presencial la que prima.
En el caso del INAP, hay cursos que se hacen en Madrid, como el que comenta César, pero también en el resto de Comunidades Autónomas.
Imaginaros las pocas personas que pueden asistir pero es más, en un momento de restricción del gasto, muchos de ellos no llegan a cubrir sus plazas porque no es posible pagar las dietas de asistencia.
El INAP y otros Institutos parece que no se dan cuenta de este tipo de cosas y siguen con un modelo de formación anticuado y al que cada vez van a poder acceder menos empleados públicos. Pero no sólo eso, sino que están surgiendo nuevas formas para acceder a la formación, impulsadas por Universidades de prestigio internacional, con el sistema MOOC, y aunque exista el problema de la acreditación, que no es menor, este tipo de formación masiva y con contenidos de calidad es una tendencia clara a la que las organizaciones tendrán que adaptarse para dar una oferta formativa a sus empleados de calidad y que responda a los tiempos cambiantes en los que vivimos.

What do you love?, la nueva pregunta de Google

What do you love?

What do you love?

Google no deja de sorprendernos con sus nuevos productos y aunque unos nos gusten más que otros, me ha asombrado descubrir ‘What do you love?‘.

En junio de 2011, TechCrunch ya hablaba de este nuevo servicio y con lo útil que es, me extraña no haber leído ‘sienes y sienes‘ de post sobre él.

¿Qué es ‘What do you love?’?


Como veis en el vídeo, es un buscador del ‘Buscador’, me explico: wdyl.com nos ofrece poder ver el resultado de una búsqueda en todos los servicios de Google.

What do you love?, un buscador dentro de Google

What do you love?, un buscador dentro de Google

Por las búsquedas que he realizado, aún necesita mejorar, pero creo que es una buena herramienta para visualizar contenidos específicos sobre un tema.

Y tú, ¿conocías ‘What do you love?’?

Generación 2.0 2011 Hábitos de usos de las redes sociales en los adolescentes de España y América Latina

Por favor, pégalo en tu muro es un HOAX!

Bulo:

Un bulo (en ingléshoax) o noticia falsa es un intento de hacer creer a un grupo de personas que algo falso es real.1 En el idioma castellano el término se popularizó principalmente al referirse a engaños masivos por medios electrónicos especialmente Internet.

Ejemplo:

PASALO A TODOS TUS CONTACTOS POR QUE AHORA SI ES DEFINITIVO

Hotmail se Cierra
Si usas Hotmail manda este mensaje a todos los que sepas que lo usan, de lo contrario el dueño de Hotmail (Jon Henerd) borrará tu mail de aquí.
Hotmail se esta sobrecargando y necesitamos librarnos de gente y queremos saber cuales son los actuales usuarios que estan usando sus cuentas de Hotmail.
Así que si tu eres un usuario, por favor manda este e-mail a todos los que puedas, pero si no lo pasas a nadie se borrará tu cuenta de Hotmail.
Gracias por tu cooperación

Mr. Jon Henerd
Departamento de administración de Hotmail .

Seguro que todos hemos recibido, en alguna ocasión, un correo electrónico como este, es más, hace poco recibí uno en el que me avisaba que me quedaría sin cuenta en Gmail sino enviaba ese mail a todos mis contactos.

Este tipo de bulos es muy frecuente, aunque ahora, más que en el correo, está presente en las redes sociales y nos pasamos días y días viendo como nuestros contactos pegan en sus muros todo tipo de avisos, con la buena voluntad de que no caigamos en engaños, fraudes o incluso, seamos conscientes de crisis alimentarias.

Hace años, cuando ocurría ésto, pocas eran las formas que había de contrastarlos, es más, Internet era una herramienta tan nueva que nos costaba entender que se pudiera usar una enfermedad o el duelo de unos padres para engañarnos. Pero así era, incluso había algunos que amablemente te facilitaban un número de cuenta para que hicieras tu aportación a la causa.

Hoy, este tipo de bulos no tienen mucho sentido porque aunque es difícil conocer de donde parten, es fácil saber que no son amables advertencias. Al poco tiempo de que un hoax comience a ser propagado, puede ser detectado y por la misma vía donde se ha difundido, puede ser que se desmienta, por ello, os invito a que cuando encontréis este tipo de mensajes en las redes sociales, en los que os invita a pegarlo en vuestro muro o bien, os prometen nuevas aplicaciones, lo googleeis antes para saber qué tipo de información hay y no participéis en distribuir una historia que no es real y que puede generar malos entendidos.


Captura de este hoax es de este aviso.

Investigación cifra en el 10% el mínimo para la popularización de una idea

Leo en el blog de Dolors Reig que una investigación de los científicos del Rensselaer Polytechnic Institute que se publicaba recientemente han descubierto que cuando un 10% de la población tiene una creencia firme, la mayoría de la sociedad la adoptará.

Los científicos desarrollaron modelos informáticos basados en distintos tipos de redes sociales. En el primer modelo, cada persona se conectaba a cualquier otra de la red. En el segundo algunos individuos se conectaban a un gran número de personas, lo que los convertía en líderes de opinión. En el tercer modelo, cada persona se conectaba al mismo número de conexiones.
Cada tipo de red partía de un montón de personas con un punto de vista tradicional. Y cada una tenía una opinión pero también, y sobre todo, una mentalidad abierta a las opiniones de otros.

Después de que se establecieran las redes, los investigadores colocaron infiltrados, agentes de cambio, en cada una de las redes.

“Cuando el número de líderes de opinión es inferior al 10%, no hay ningún progreso visible en la difusión de las ideas.” según Boleslaw Szymanski, el director de SCNARC. Pero “una vez que el número crece por encima del 10%, la idea se extiende como el fuego”.

“Es evidente que hay situaciones en las que es útil saber cómo difundir eficazmente alguna opinión o cómo suprimir una opinión en desarrollo”, dice el profesor asociado de física y co-autor del artículo, Korniss Gyorgy. “Algunos ejemplos podrían ser la necesidad de convencer rápidamente a la población para desalojar antes de un huracán o difundir información para la prevención de enfermedades en una población rural”.

La investigación se centra ahora en confirmar este tipo de modelos en las ciencias sociales y otros campos. También están buscando estudiar qué porcentaje sería necesario para cambiar cuando la sociedad está polarizada, en vez de partir de un punto de vista neutral, en el caso, por ejemplo, de los dos partidos políticos predominantes en muchos sistemas políticos.

Cómo afectan las redes sociales a nuestro “Yo”

“Las nuevas tecnologías –dice– han cambiado nuestra manera de ser, nuestra subjetividad, la forma en la que nos construimos como sujetos. Hay un desplazamiento de eje. El sujeto moderno, del siglo XIX a los años 60 del siglo XX, tenía su eje en su interior, en ser fiel a su esencia y no variarla a lo largo de su vida. Hoy, el eje se ha desplazado hacia el exterior. Nos construimos en función de la mirada de los otros. De la esencia hemos pasado a la apariencia. Los diarios íntimos o las cartas eran un diálogo consigo mismo o con una persona concreta, hoy los blogs, las redes sociales, consisten en la exhibición pública del Yo. Y en muchas novelas autor, narrador y protagonista es la misma persona”.

Puedes leer el artículo completo, Yo soy mi Facebook, aquí.